
con la piel entera y tibia;
Con la mente y lo que me queda de racionalidad;
Con el aliento y el respaldo;
Con toda la luz que pueda emanar;
Con los ojos atentos;
con la esperanza en la línea de partida;
con mi débil fortaleza;
con el alma toda tuya
y el corazón, siempre sincero,
te abrazo.